El Máximo Tribunal, por 4 votos a favor y 3 en contra, aceptó un recurso extraordinario del Estado Nacional contra una sentencia de Cámara que había hecho lugar a una demanda por daños y perjuicios presentada por un policía por el tiempo que estuvo detenido bajo el régimen de prisión preventiva. El oficial estaba acusado por el sometimiento a tormentos físicos seguido de muerte.